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Ercole Lissardi - La inspiración
La inspiración no es consecuencia de la intervención de una Musa. Fragonard, La inspiración Inspiración llamaremos a cualquier motivo que...

Ana Grynbaum - La tenebrosa performance del autor
El autor es un monstruo que devora personas y vomita personajes. “Providence” (Alain Resnais, 1977) explora las complejas y tortuosas...


Ercole Lissardi - Infidelidades
De dos tipos diferentes de infidelidades trata el film que Arnaud Desplechin extrajo de la novela “Deception” de Philip Roth. Es un film...


Ana Grynbaum - Arrancarse las agujas de la carne: Franz Kafka, Frida Kahlo
KAFKA Hay artistas que producen para arrancarse las agujas que mortifican su carne. Y en ese movimiento de extraer del cuerpo los objetos...


Ercole Lissardi - Divinas palabras
A los narradores les gusta que les cuenten historias. De viva voz. Historias verdaderas. A los narradores de erótica les gusta que les...


Ercole Lissardi - Mi palabra favorita
Hubo algún momento en que estuvo de moda preguntar a los escritores por su palabra favorita. Después la pregunta desapareció. Sin duda le...


Ana Grynbaum - Por las grietas de la normalidad: “De miedo en miedo” de Armonía Somers
Ponencia leída en la reunión dedicada a Armonía Somers en el ciclo Veladas Literarias organizado por Jimena Néspolo, Caburé Libros, San...


Entrevista con Lissardi para Diario Perfil, Pablo Cohen
El ensayista sofisticado, el profesional de la palabra y el amigo de la sintaxis aparecen de inmediato en la conversación, algo que solo...


Ana Grynbaum – Una relación entre Escritor y Escritura. “Una como ninguna”, de Ercole Lissardi
De las 27 novelas que hasta el momento ha publicado Ercole Lissardi, "Una como ninguna" (2008) es la onceava. Puesto que se trata de un...


Ercole Lissardi - Escritor viejo loco (relato)
Había sido joven largo tiempo, a lo mejor demasiado, de repente sentí que debía empezar la vejez, sí, la vejez, tal vez con la esperanza...


ERCOLE LISSARDI - Ellroy
También el día llega en que tenemos que confesar públicamente nuestras vergüenzas de intelectualillos. La que sigue es una de las mías...
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